Un inmigrante sirio pone ritmo a la rutina de un solitario profesor: «El visitante» (+trailer)

Andreína Alcántara/Especial/BienHallados

El profesor universitario estaba aburrido de su rutina. Asistir a seminarios, dictar conferencias, publicar libros y artículos era parte del viejo esquema de vida que ya no lo animaba. Cuando menos lo esperaba, encontró algo que le entusiasmó: el sonido alegre de los tambores. Lo halló al relacionarse con Tarek, un inmigrante sirio, virtuoso del instrumento de percusión, que conoció por un error del destino.  Con él estableció una bonita relación de amistad y de solidaridad que le dejó una nueva manera de mirar el mundo.

Así transcurre El Visitante (2007), la extraordinaria película del director  norteamericano Tomas McCarthy que cuenta la historia del Walter Vale, personaje interpretado por el polifacético Richard Jenkins, que pone sus mejores dotes de actor para interpretar al protagonista: un hombre viudo, solitario, desencantado, que trata a sus semejantes con poco interés, con cierto desprecio  indiferencia.

La trama se desencadena cuando Vale, destacado catedrático de economía, llega a su apartamento en Nueva York, el mismo que tenía tiempo sin ocupar. Al abrir la cerradura y entrar descubre que el inmueble está habitado por un joven sirio y su pareja senegalesa, migrantes en situación irregular que llegaron al lugar justamente por una estafa inmobiliaria y no tienen otra opción para vivir.

Luego del encuentro en el que no faltaron los reproches, Walter puso a prueba su solidaridad y le ofreció a la pareja permanecer en su apartamento hasta que puedan mudarse, cosa que la pareja acepta por no tener más alternativa. Es en ese breve compartir de apenas unas noches que Tarek le enseña a Walter algunas técnicas para tocar el djembé (tambor de copa africano) y logra transmitirle al hombre la alegría que se esconde en los ritmos negros.

La película toma un giro cuando Tarek es detenido por cometer un error al salir de una estación del tren. La situación es oportuna para que el director, Tomas McCarthy, desarrolle con mayor profundidad y drama el tema de las dificultades y la discriminación con que topan los migrantes cuando llegan a un país que no es el suyo.

El visitante no solo es una película que atrapa desde su inicio, sino que es un homenaje a la amistad y a la solidaridad y a la música como poderes transformadores de la vida de cualquier ser humano.

El film le valió a Richard Jenkins una nominación al Oscar como Mejor Actor y fue merecedora de varios premios, entre ellos el de Mejor Actor y Director en el Method Fest Independent Film Festival, Mejor Actor en el Moscow International Film Festival y Mejor Director en el Independent Spirit Awards 2008.

Nota del autor

La cinta de 108 minutos de duración se encuentra disponible en operadores de cable y en la plataforma de streaming filmaffinity.com

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