Mónica Montañés: «Al igual que mis abuelas, tuve que meter toda mi vida en una maleta y emigrar» (+videos)

José Luis Díaz Afonso/Especial BienHallados

En España, el cuento «Los distintos» gana premios y es traducido a varios idiomas. Igualmente, premian el largometraje  «Desconocidas«, protagonizado por la actriz venezolana, Mimi Lazo, y dirigido por el también venezolano, Luis Fernández. Galardones y reconocimientos que tienen un común denominador: la aguda creación literaria de Mónica Montañés.

Cartel que promociona el largometraje Desconocidas

«Los distintos» recrea las historias del papá y la tía de la escritora. Los personajes, Paco y Socorro, narran, desde los ojos de la inocencia, todas las experiencias y sentimientos de unos niños que viven las consecuencias de la postguerra española, y son discriminados por ser hijos de un republicano. Sin dudas, un hermoso cuento infantil para adultos.  

Mónica Montañez vive en Madrid desde 2017

 —En España, tomando en cuenta que naciste y creciste en Venezuela, siendo descendiente de inmigrantes, ¿te consideras una retornada?

—Ciertamente soy hija y nieta de españoles, por el lado de mi papá. Por el lado de mi mamá, tengo una abuela francesa. Mis dos abuelas, tanto la española como la francesa, tuvieron un buen día que dejar su casa, su país, meter su vida toda en una maleta y emigrar a un país ajeno donde les tocó empezar de nuevo: Venezuela.  A mí me ha tocado pasar por lo mismo, 70 años después de mi abuela española y 90 años después de la francesa. Siento, o me provoca pensar, que estoy haciendo su mismo viaje a la inversa. Eso me ha dado fuerzas, me digo que si ellas pudieron sobrevivir yo también podré.

 —En Venezuela, ¿dónde naciste, estudiaste y te formaste como escritora?

—Yo nací en Caracas, en la clínica El Ávila, igual que mis dos hijos. Estudié en el Colegio Santiago de León, igual que mis dos hijos. Luego estudié en la UCAB (Universidad Católica Andrés Bello) donde me gradué en Comunicación Social. Mientras estudiaba en la universidad, hice todos los talleres que pude: estudié actuación en el GA80, escritura de guión con David Suárez y con Jean Claude Carriere, fotografía en el Instituto de Diseño de Caracas…

—¿Cuál fue tu primera experiencia como escritora profesional? 

—Después de graduarme, entré a trabajar como periodista en el Diario de Caracas donde cubrí las fuentes de teatro, cine y televisión durante cinco años maravillosos. Luego, el Diario cerró y pasé a ser la Directora de comunicaciones del Ateneo de Caracas. Estando allí conocí a Gerardo Blanco y un día él me preguntó si yo sabía de alguien que tuviera una pieza que tratara la problemática femenina y yo, que soy muy desfachatada, le dije que había escrito una. Era «El aplauso va por dentro», el monólogo que le había escrito a Mimí Lazo. Ella y yo ya se lo habíamos mostrado a cuatro directores, pero ninguno quiso montarla, nos decían que eso no era teatro, que era muy mala. Pero dicen que no hay quinto malo, a Gerardo Blanco sí le gustó, la montó con Mimí y mi vida dio un vuelco de 180 grados. La primera vez que yo vi a mi personaje, Valeria, entrando a un escenario, viva, me di cuenta de que eso era lo que yo quería hacer el resto de mi vida. «El aplauso» fue mi Ópera prima y un éxito sin precedentes en la historia del teatro venezolano. El día del estreno, estaba César Miguel Rondón, que me ofreció irme a trabajar con él como dialoguista de televisión y así entré a Venevisión de dialoguista de Ibsen Martínez… y pues ahí tienes mis tres comienzos como escritora profesional: como periodista en El Diario, como dramaturga con El aplauso y como escritora de televisión de la mano de Rondón.

La escritora no puede ocultar su emoción al presentar la edición en inglés de su libro Los distintos

Las telenovelas venezolanas siempre tuvieron mucha resonancia en la audiencia española. Episodio tras episodio, las “teleculebras” como se les llama por su cantidad de capítulos, tuvieron su origen en la radionovela. En sus comienzos, Delia Fiallo y Arquímedes Ribero, ambos cubanos, fueron los más destacados escritores del género. Pero un buen día, aparecieron en el escenario: José Ignacio Cabrujas, Ibsen Martínez, César Miguel Rondón, Leonardo Padrón, Vivel Nouel, entre otros. Y en la última camada de escritores y guionistas de telenovelas destaca Mónica Montañés. Entre sus trabajos para la televisión venezolana, tuvieron mucho éxito: «Guerra de Mujeres», «Voltea pa’que te enamores», «Válgame Dios» y «Para verte mejor«.

Mónica Montañés haciendo un cameo junto a Mimí Lazo en una de las escenas de sus novelas escritas para Venevisión

 —Las telenovelas venezolanas fueron muy populares dentro y fuera del país, las tuyas tuvieron buenos números de audiencia, ¿has enviado o piensas enviar algún proyecto a un canal español o plataforma, como Netflix?

—Ciertamente, en Venezuela trabajaba como escritora en Venevisión y mis libros los publicaba Ediciones B y mis obras se montaban siempre… pero Venevisión cerró el área de producción, de hecho, la última telenovela que se produjo fue mía: «Para verte mejor«, tuve ese raro privilegio. Ediciones B también se fue de Venezuela y en fin, me quedé sin trabajo. Esa es una de las razones por las que me vine. Aquí pasé un tiempo trabajando como Host de pisos de Airbnb e hice un máster maravilloso de Profesiones Artísticas en la Escuela Sur del Círculo de Bellas Artes. También se editó mi libro «Los distintos» con Ediciones Ekaré, que ha ganado todos los premios y me hace muy feliz. Escribí el guión para la película «Desconocidas» dirigida por Luis Fernández y actuada por Mimí y Verónica Oddó, que es extraordinaria, lo más íntimo y personal que he escrito, precisamente sobre mi experiencia como inmigrante con mi mamá y está teniendo una acogida maravillosa con el público que la ve en mimilazo.net y en los festivales donde la han premiado en el mundo entero. Y ahorita estoy trabajando en un proyecto para televisión… así que no me quejo.

—En Venezuela vivías de escribir, ¿en España qué cosas haces o hiciste al llegar para mantenerte junto a tu familia?

 —El año pasado escribí decenas de proyectos para plataformas y canales aquí en España, en México y Estados Unidos. Ninguno se dio. Nunca en mi vida había escrito tanto sin cobrar. Pero ahora me llamaron de uno de esos sitios para que escriba una serie. Así que quizá esas semillas que dejé por ahí cayeron en terreno fértil y ahora puede que sea el tiempo de cosechar. Ya veremos.

 —Todos los que emigramos de Venezuela lo hicimos por distintas razones, ¿qué te impulsó a ti?

—Yo tomé la decisión de emigrar por varias razones. En mi caso fue un proceso lento, doloroso, que me llevó muchos años. Dejar un país es como dejar a un hombre, en el sentido de que es algo que vas macerando por dentro y cuando te vas en realidad hace rato que te fuiste. En 2010, mataron a la mejor amiga de mi hija por quitarle el teléfono. Ese día, comencé a irme de mi país y fíjate que terminé de tomar la decisión en el 2017. En esos 7 años, pasamos por un secuestro, por la escasez de comida aterradora, por la inflación descomunal, luego me quedé sin trabajo, pero la última cosa que hizo que yo tomara la decisión fue el asesinato de una mujer que paseaba su perro todas las mañanas en el mismo parque en el que paseaba yo a mi perro. Éramos un grupo como cinco que nos habíamos hecho amigos paseando nuestros perros y porque nuestros hijos estudiaban en el mismo colegio. Un miércoles como a las 11 de la mañana llegó una foto al grupo que teníamos de Whatsapp. En la foto salía esta mujer junto a su dálmata, asesinadas ambas. La habían intentado secuestrar y ella se resistió y las mataron. Fue saliendo del parque, cinco minutos después de habernos despedido hasta mañana. Pudo haberle ocurrido a cualquiera del grupo, la perra muerta podía haber sido la mía, los niños huérfanos podían haber sido los míos. Ese día terminé de decidirme y aquí estoy. Me vine por miedo.

—Eres una autora de proyectos, es decir, te planteas una idea y la trabajas hasta verla materializada. O prefieres esperar a las musas, la inspiración…

—Yo escribo todo el tiempo. Si la musa me va a llegar, que me encuentre escribiendo.

 —Por los momentos, ¿tu obra consentida, la que más satisfacciones te ha dado?

—Yo le tengo especial cariño a muchos de mis trabajos: «El aplauso va por dentro«, porque es la pieza que me descubrió lo que yo quería hacer y ser y me abrió todas las puertas; «Voltea pa’que te enamores«, porque fue mi primera novela como autora y pude escribir muchas cosas que me parecían muy importantes y me divertí mucho escribiéndola; «Los distintos», porque es el libro que me permite seguir sintiéndome escritora luego de emigrar…

Mimí Lazo interpreta El aplauso va por dentro» el monólogo escrito hace más de 30 años por Mónica Montañés y que aún se mantiene en los escenarios

 —Para finalizar, danos una primicia para BienHallados, ¿tu próximo proyecto y en cuál género o formato?

—Pues las primicias serían que estoy escribiendo una serie para televisión de la que aún no puedo hablar, y también una novela muy rara que me gusta mucho porque me confronta y un libro de relatos sobre la inmigración.

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