Ingrid Castellanos relata una historia de la vida real: “Más allá de la lluvia negra”

Marlenis Castellanos Querales. Las Palmas de Gran Canaria

La historia de un pequeño pueblo de Venezuela, que estuvo amenazado con la extinción en los años 90, es el eje central que motivó a la periodista Ingrid Castellanos, residenciada en Gran Canaria desde 2018, a escribir “Más allá de la lluvia negra”, su obra novel que este año decide lanzar públicamente en España.

Ingrid Castellanos

Esta historia emergió de sus vivencias como reportera, ya que fue testigo de excepción de lo que sucedió. La historia ocurrió en “El Hornito”, población ubicada al noroeste de Venezuela. El libro cuenta los momentos cruciales que vivieron más de 2.500 habitantes y sus luchas por salvarse de extrañas manifestaciones de la naturaleza, como consecuencia de una agresiva contaminación ambiental que amenazaba con extinguirlos.

“El Hornito sufrió varias veces lo que sus habitantes llamaban “lluvias negras”, así como neblinas ácidas sofocantes y de extrañas coloraciones; explosiones, expropiación de sus tierras, y síndromes extraños que afectaron su salud, ocasionando una generación de niños con malformaciones congénitas”.

Ingrid opina que, años después de los hechos, todavía hay tiempo de hacer justicia, toda vez que las agresiones contra los derechos humanos intencionales, por inacción o negligencia, jamás prescriben, de acuerdo a los convenios internacionales.

Por la trascendencia de esta denuncia, la comunicadora fue merecedora del Premio Nacional de Periodismo, Monseñor Pellín 1991, un importante galardón otorgado por la Conferencia Episcopal venezolana.

“Para mí fue muy importante el hecho de que la Fiscalía General de la República y la Cámara de Diputados de Venezuela, decidieron abrir en esa época una investigación judicial sobre El Hornito, a fin de determinar responsabilidades”, dice.

Con más de 35 años ejerciendo el periodismo, advierte que «esta historia es una experiencia que impacta tus sentidos, que te conmueve y te hace reflexionar sobre los errores en que caen las sociedades por un falso concepto de desarrollo y progreso, a costa de la vida de las personas”.

De Mérida a Caracas

Ingrid Castellanos

Ingrid Castellanos vivía en Mérida (zona de los Andes venezolanos) y allí recibió una invitación de Dona Vida, una ONG con sede en Teror, (Gran Canaria). No lo dudó y se vino hasta el archipiélago para ayudar en la coordinación de comunicación, gestionando las relaciones de Dona Vida con los medios, y apoyando en el contenido de la web oficial y la organización de una gala benéfica aniversaria de la ONG.

«Esta ONG en noviembre de 2018, desarrolló una campaña de recolección de alimentos no perecederos y ropa, a favor de los venezolanos, la cual tuvo rotundo éxito», recuerda Ingrid.

Ella se graduó en 1986 en la Universidad Católica Andrés Bello, de Caracas, y trabajó en los diarios El Universal, El Diario de Caracas, El Siglo, Meridiano, Semanario Quinto Día, Cambio de Siglo, El Vigía, así como en la Agencia Venezolana de Noticias.

Entre 1989 y 1995, Ingrid Castellanos destacó como reportera de sucesos e investigación en El Diario de Caracas. En ese periódico, sus reportajes destacaron por el impacto nacional que tuvieron denunciando el tráfico de niños en Venezuela; el tráfico de córneas; «El escándalo Recadi”( empresas “fantasmas” o de maletín, que recibían multimillonarias sumas de dólares preferenciales para la importación) y la “Masacre de El Amparo” (el asesinato de 14 pescadores venezolanos en una zona de la frontera colombo- venezolana que perpetraron militares de Venezuela, al confundirlos con guerrilleros colombianos).

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